Asertividad

MIEDO

El miedo es un sentimiento de incomodidad ante un peligro que es real o imaginado. Se sabe que cada uno de nosotros experimenta miedo con frecuencia. En el ser humano, el miedo generalmente involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias sobre el mundo, que utiliza para valorar algo que le ha ocurrido, con el objetivo de proveerse de seguridad o sobrevivir a una crisis.

La gran mayoría de las personas tiene miedo de algo. A veces se trata de miedos inapropiados o irracionales. En otras ocasiones tenemos buenas razones para estar asustados; pero en ambas este sentimiento reduce nuestra capacidad de actuación, nos convence de que es mejor no intentarlo.

Una decisión no reflexionada, un arranque de ira o una actitud dócil ante la vida puede estar reflejando realmente un profundo temor: a ser rechazado(a), a no ser valorado(a), a ser lastimado(a) o a ser abandonado(a).

Los hechos de la vida que nos ponen cara a cara con nuestros temores, suceden para darnos la oportunidad de enfrentarlos y aprender de ellos. Los malos momentos no son para "saltarlos", sino para "encararlos" y convertirlos en una experiencia de vida.

Si no observamos la relación entre el miedo y algunas de las decisiones que tomamos, será imposible integrar y superar, lo cual significa, permitirse sentir, experimentar, porque curiosamente lo que nos da miedo, sólo puede ser integrado o superado si permitimos que suceda.

Para saber dónde residen tus temores, pregúntate qué no te has permitido sentir, en qué no deseas pensar, qué evitas hacer, qué te lleva a posponer decisiones que has tomado desde hace mucho tiempo, y quizás allí encuentres algunas respuestas.

Permitirse sentir el miedo, puede significar que la experiencia no sea agradable; pero en esos momentos es importante recordar que se debe tener paciencia con uno mismo y aceptar nuestra vulnerabilidad.

La condición humana es la vulnerabilidad, vivir cada día sin expectativas rígidas ni defensas, permitiendo que los acontecimientos simplemente sucedan y aceptando que es muy poco lo que en ocasiones se puede hacer. Aceptar esta condición es un proceso que toma tiempo, pero es una forma muy valiosa de aprender de nuestros miedos.

Necesitamos una sociedad sana, con gente capaz de convivir entre sí, para que los más pequeños aprendan a no tener miedo, y por lo tanto, enseñarles que este mundo es seguro, a pesar de todo. Cuando el miedo se encuentra con el amor sano y seguro, aprenden a convivir, a aceptarse y a respetarse.

Fundación Piero Rafael Martínez De La Hoz ® 2003 - 2007