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TESTIMONIOS Y EXPERIENCIASAhora sé, que si está en mis manos, poder divulgar la existencia de la fundación para ayudar a otras personas, así lo haré, ya que esta experiencia me ha permitido recuperarme, después de 11 años de callado sufrimiento. Dorinda
"El día 16 de abril del 2002, sufrimos la pérdida más grande; nuestro hijo Joaquín Melgar Gaona (Poly), falleció a consecuencia de un accidente automovilístico. Todos nos encontrábamos confundidos por los sentimientos que estábamos pasando: tristeza, dolor, rabia, culpa; sin embargo, un familiar nos recomendó la FUNDACIóN PIERO RAFAEL MARTíNEZ DE LA HOZ, tanto a nuestras hijas como a nosotros. No sabíamos con claridad que labor realizaba ésta Fundación, pero nos interesó mucho. La primera vez que asistimos al grupo de apoyo, nos sentimos identificados con el dolor de otras personas, ya que teníamos muchas cosas en común. Casi todos habían perdido un familiar muy joven de forma inesperada. Consideramos que la Fundación nos ha ayudado a soportar nuestro dolor y comprender nuestra actitud en algunos momentos. Además, aprendimos que debemos ser tolerantes y pacientes con nosotros mismos en todo este proceso. El aprendizaje que estamos obteniendo lo compartimos con nuestros familiares, por lo que ha aumentado la comprensión entre nosotros durante los momentos que estamos juntos. En vista de lo importante que ha sido la Fundación para todos nosotros, nos hemos dedicado a divulgar su existencia." "El Señor enjugará toda lágrima" (Isaías 25,8) Familla Melgar Gaona
La Fundación Piero Rafael Martínez De La Hoz, ha sido pieza fundamental durante mi proceso de duelo sufrido por la muerte de mi hermano Manuel, quien falleció el día 15 de mayo del presente año, a causa de un accidente de tránsito en el interior del país. Toda mi familia se encuentra en Las Tablas, esto significa que los seres más queridos no están a mi lado diariamente, sin embargo, creí que las amistades que había cultivado serían las personas que me brindarían la compañía, y el apoyo deseado. Esto no fue así, por el contrario la mayoría se alejo, y me pregunté serían verdaderas amistades?. Afortunadamente, tuve conocimiento de la Fundación y me invitaron a asistir a los grupos de apoyo, los que considero fundamentales en este tipo de situación, pues allí aprendí a aceptar la voluntad de Dios y la muerte de mi hermano. La atención del personal que allí labora, el trabajo orientador de los terapeutas, aquellas personas que asisten buscando apoyo, alguien que los escuche, los comprenda, que les permitan lloran, expresar los sentimientos, liberar sus penas, tristezas, dolor, rabias, culpabilidad, me hacen sentir que no estoy sola, que hay personas desinteresadas que identificadas con un mismo dolor me estiman, me aprecian, respetan mi dolor, mi sentir, mis pensamientos, en resumen siento a la Fundación como parte de mi familia. En otra ocasión les relataré que hice fuera de la Fundación para manejar mi proceso de Duelo. Hasta pronto. Esperanza
"Con mucha alegría y ansias espere a mi hermana y a sus hijos después de 5 años que no la veía, pero no me imaginaba que esa alegría se transformaría en tristeza. Mi hijo Gabriel, en compañía de sus hijos disfrutaban de un día de piscina, en una cabaña que mi hermana había alquilado y nadie sabe en sí lo que pasó, cuando se dieron cuenta él se estaba asfixiando, murió 5 días después del accidente. Yo sentía que mi vida se iba con la de mi hijo, porque no podía con aquel dolor tan profundo en mi corazón. Fueron días tan duros para mí, sin saber que hacer, que decir, donde ir, sentí que el mundo se estaba cayendo encima de mi fue entonces que un reportaje que casualmente hicieron sobre las piscinas que hablaron de la Fundación en la televisión, descubrí que existía ese lugar que jamás imagine que llegaría a formar parte, y que tanto le debería. Cuando vine por primera vez sentía miedo, por que no sabia que hablando una y otra vez de lo que paso seria lo que me ayudaría a sacar todo mi dolor del alma y dejarme ayudar por los demás. Ahora aprendí a darle sentido a mi dolor, sé manejar mejor mis emociones y mis sentimientos. Los terapeutas de la Fundación con su apoyo me han ayudado a poder canalizar todo lo que en un momento no pude atribular y así poder continuar. La Fundación es el lugar donde llego como si estuviera con mi familia. Hoy día mi vida ha cambiado, a través de mi dolor siento que aprendí a vivir, a ver las cosas de otra manera, tengo muchos planes y sueños que actualmente me estoy preparando para poder lograr. Nunca debemos olvidar que la vida es hermosa y que todas sus tristezas algún día se superaran." Celia
"En realidad no sé como empezar porque ese día fue el más frustrante para mi, porque hace 2 años un 4 de Febrero como a las 5 de la mañana sonó el teléfono de mi casa y me asusté mucho ya que en una ocasión hace muchos años tuve una llamada parecida donde me daban una mala noticia, haba muerto una tía muy querida para mi y desde ese entonces las llamadas tan temprano me asustaban y esa llamada no fue la excepción ya que me llamaban del hospital para decirme que a mi hermano Julio, le habían metido 6 tiros y estaba muy grave, no lo podía creer, a los 4 días después de tanto luchar por su vida, muere mi hermano a las 5 de la mañana del 9 de Febrero. Supe de la Fundación por medio de mi mamá, ya que ella asistía a una cita médica y debido a su estado emocional la mandaron para un Psicólogo y él la hace ver y le recomienda la Fundación. En ese momento ya había pasado casi 9 meses de la muerte de mi hermano Julio y hasta ese momento no teníamos consuelo. La Fundación para mi fue una bendición ya que gracias a ella pude expresar todas las cosas que tenia por dentro y que no había podido expresar con nadie, fue para mi la oportunidad para desahogarme. En ella encontré comprensión, cariño y muchas personas que habían perdido a un ser querido. Aprendí a compartir el dolor con otras personas. En estos momentos me siento bien, he comprendido que la vida sigue y que siempre mi hermano estará conmigo y por eso en estos momentos me siento en paz y le doy gracias a Dios por haberme puesto en mi camino a personas tan buenas que me ayudaron a sobrellevar mi dolor y es gracias a todas estas personas que forman parte de esta Fundación que he superado muchas cosas, es gracias a ellos, que recuerdo a mi hermano con mucho amor y se que aunque a veces me pongo triste, que él esta bien. Gracias nuevamente por haberme dado la oportunidad de conocer ésta Fundación." Daysi CÁrcamo
El Martes, 4 de junio de 2002, a las 11:00 de la mañana, nos llaman de casa para decirnos que nuestro bebé esta desmayado, inconsciente. Al llegar al hospital los doctores nos dicen que llegó con un paro respiratorio. A las 12:30 m.d. nos dijeron que nuestro hijo Daniel Arturo Guerrero Mendoza, había muerto, causa: Bronco-aspiración o mejor conocida como muerte súbita. Daniel tenia 8 meses de haber nacido. Al darnos la noticia, quedamos aturdidos, el mundo se nos vino encima. Eran tantos los planes que teníamos para él, y todo se perdió en un cerrar y abrir de ojos. Empezamos así un proceso de duelo que durará toda nuestra vida. La herida nunca se quitará, solo podemos decir que está cerrada. Aunque existen momento en los que nos deprimimos y se vuelve abrir. Tenemos otro hijo Diego Alejandro y decidimos llevarlo a una Psicóloga para que le atendiera su duelo, y fue allí cuando ella nos entrego una tarjeta de la Fundación Piero Rafael Martínez de la Hoz, para que asistiéramos nosotros como esposos. Al llegar a la Fundación nos dimos cuenta que todos los padres que estábamos en el grupo de apoyo, sufríamos lo mismo. No importaba la edad que tuvieron nuestro hijos, el dolor era el mismo. Comprendimos que nuestro hijo no regresará nunca, pero sabemos que la Fundación es un apoyo para muestra recuperación. Aprendimos que las etapas por las que estábamos pasando eran normales. Gracias Dios nuestro por habernos dado la oportunidad de tener a nuestro hijo. Ahora te lo devolvemos y confiamos en que siempre se hace tu voluntad. Boris y Eivis Guerrero - Mendoza "Mi única hija se enferma de repente y empiezo como se dice, un corre y corre, de aquí para allá, venidas e idas al doctor de urgencias, se pensaba que era un fuerte resfriado, pero no, muere de un ataque fulminante de "miastenia gravis". No se pudo luchar contra lo imposible. Tenia 17 años. Una amiga de la familia deja el teléfono de la Fundación Piero Rafael Martínez De La Hoz, para que me comunicara con ellos y lo hago l mes después. Les puedo decir que al escuchar tantos testimonios en la Fundación, sentí que no era la única que pasaba por esto y que habían casos muy fuertes, y que aquí los ayudaban a seguir adelante y nos dicen las cosas que nos pasaban y las reacciones que teníamos, era un proceso, creo que de no haber venido aquí, no se que seria de mi. Porque las personas ahora no saben como manejo esta situación. Me siento que estoy con personas que han pasado lo mismo y con las que se puede uno comunicar y entendernos, tenemos algo en común. Siento que los martes son especiales, sagrados, un día en especial para hablar de mi hija y recordarla con amor. He aprendido a controlarme más y a no reaccionar con odio ni violencia, y espero mejorar cada día más." |
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Fundación Piero Rafael Martínez De La Hoz ® 2003 - 2007 |
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